Los Hombres de

                   Rita Rico

13  03 2014

Relato erótico de Rita Rico

MI AMANTE CIBERNAUTA

Estaba aburrida. Llevaba años viajando por el mundo con mi amiga Marta y acostándome con todo lo que se movía. Seguía casada con Rafael y muy cansada de mi existencia hasta que llegó internet y las redes sociales. Fue muy divertida aquella época. Todo era nuevo. Conocer gente de todas partes del mundo y chatear con ellos fue muy gratificante. Lo más divertido para mí era el anonimato y con él poder jugar con varios personajes que me inventaba. Al principio me metía en salas de chat. Podía escoger en que grupo de gente me apetecía chatear con un nick. Había salas de 20 a 30 años, de 30 a 40 años y así por delante. Incluso había por temas: políticos, sociales, amistad, etc… Las mejores salas y las que más usuarios tenían eran las de ligue.  Podías hablar con todos mandando mensajes a la sala o abrir un chat privado con ellos.

La gente en general buscaba chatear con personas de su misma ciudad para después del breve o largo contacto a través de internet poder quedar para conocerse en persona. Al principio solo me gustaba reírme con ellos o de ellos a través de los nicks que utilizaba. Llegué a ser una ama de casa aburrida, una adolescente con ganas de guerra, un chico muy salido o el típico conquistador. Cuando veía que la mujer se interesaba mucho por mi personaje masculino, le daba alguna disculpa y desaparecía. No quería llegar a más y que descubriese que era mentira y tampoco darle falsas ilusiones.

Pues este mundo me fue interesando más cuando descubrí que jugar con ellos en la red no tenía ningún peligro y que al esconderme bajo una falsa identidad podía hacer lo que me apeteciera. Con los que me parecían ingeniosos, atrevidos y sexys, según las fotos que me mandaban, quedaba con ellos para practicar cibersexo. Menos mal que el hecho de estar aún casada con Rafael, nunca les envié ninguna foto mía y con la webcam jamás enfoqué mi cara.

El morbo de estar practicando cibersexo con un completo desconocido, a veces del otro lado del planeta, me excitaba mucho. He visto en la pantalla de mi ordenador penes de todas las razas y tamaños. Con algunos además de verles también les oía cuando se masturbaban con las guarradas que les decía o les enseñaba alguna parte de mi cuerpo. Con algunos quedé en persona y culminamos lo empezado en la red  y con otros no aparecí en la cita a ciegas. A todos les daba un nombre falso y nunca quedé dos veces con el mismo.

El mejor recuerdo que guardo, fue con un italiano de Bolonia que quiso conocerme personalmente. Llevábamos unos dos meses juagando en la red y fue creciendo en los dos la necesidad de juntar nuestros cuerpos, nuestras bocas, sentirnos de verdad. Era además de pervertido, divertido, ingenioso, también muy guapo y curiosamente muy romántico.

Quedamos en el centro de Madrid para conocernos. Yo preferiría haber quedado directamente en el hotel porque no quería encontrarme con ningún conocido. Él insistió que cenáramos, tomásemos una copa antes de irnos a su hotel, porque le parecía una falta de educación y respeto  llegar e ir directamente a la cama. Me pareció muy raro su actitud porque por internet ya habíamos hecho y visto de todo. Nos paseábamos la cámara por nuestras partes más íntimas. Le vi varias veces como se masturbaba y se corría y él a mí también. A él no le preocupaba que le viese su cara sin embargo a mí me daba miedo que asociaran mi cara con mi cuerpo. No puedes fiarte nunca de nadie en la red y menos de un desconocido. Pero mi deseo sexual siempre fue tan grande que sí me arriesgaba con algunos quedando en persona.

Mi amante cibernauta me trajo de Italia una botella  de vino y una caja de bombones de su tierra. Cenamos y tomamos algo al lado de su hotel. Hablaba bastante bien el español y nos entendimos perfectamente. Me hacía preguntas raras sobre enfermedades de contagio y le conté que jamás había sufrido ninguna que no fuera una simple gripe.

Nos fuimos al hotel y empezamos a besarnos. Nuestros besos eran rápidos y escasos.  Me besaba sin lengua y cuando yo metía la mía en su boca él se retiraba y se dirigía a mis pezones. Nos desnudamos y nos acariciamos nuestros cuerpos menos las partes íntimas. Empecé a aburrirme y decidí calentar el momento tomando la iniciativa jugando con su pene. Abrí la boca para introducírmelo y propinarle la mejor felación de su vida cuando él me frenó y me comentó que no podía hacerlo sin preservativo. Fue la única ocasión que practiqué el sexo oral con sabor a látex. No me gustó nada, entonces pensé que lo mejor era que me penetrara. Al menos me divertiría con su miembro protegidísimo dentro de mí. Pero aún no me había sorprendido del todo. Me dijo que me complacería con un buen cunnilingus. Me abrí de piernas esperando su gran fechoría oral cuando él abre su maleta para coger un paquetito y vestir su lengua con un preservativo. Sí. Era un preservativo de lengua. ¡¡¡Existe!!!

Empecé a reírme cuando le veo con la lengua fuera de la boca con el condón puesto. Fue el peor cunnilingus de mi vida. Él estaba más preocupado por si la gomita se movía y que su lengua tocara directamente la vagina, que deleitarme con su especialidad. Era un neurótico del contagio, un hipocondriaco o un loco. Cerré las piernas, mire el reloj y le dije que tenía que irme. No le importó mucho que me fuera pero sí me hizo prometerle que seguiríamos con nuestro juego por la red. Le dije que sí, me acompañó hasta la parada de taxi, me marché y nunca más quedé con él. Fue frustrante y a mí solo me frustran una vez. Cada uno que resuelva sus problemas. Yo solo quería pasármelo bien.

Él era un perfecto ciberamante. En la red no corría ningún riesgo de contagio y realizaba todas sus fantasías. Intentó ponerlas en práctica en persona pero su miedo a contagiarse o intercambiar nuestras bacterias, fue mayor que su deseo.

Nunca más me acordé de él hasta que me llegó por mail esta viñeta tan divertida. Se la envié y no sé porque se enfadó conmigo. ¡¡¡Ja! ¡ja! ¡ja!!!!

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Homenaje a Marlon Brando http://bit.ly/1ebtEsz


6 Responses to “Relato erótico de Rita Rico”

  1. Graciosa y oportuna la viñeta, frustrante el encuentro… No siempre sale bien! Beso!

  2. ¡Ja,jajajaja! Éste es de los ingeniosos…con moraleja…¡Ja,jajajajajaja!

  3. Jajajajaja!!!! Menuda experiencia. A mi me pasa unas cosas….jajajjajaja!!!!!

  4. Me reí mucho cuando me llegó la viñeta. Me acordé de él nada más verla. jajajaja!!!!!

  5. Visto así realmente el sexo por cam es el más sano. Pero ¿Sexo sin contacto? Nos estamos volviendo un poco locos o el mundo se parece cada día más a las pelis de ciencia ficción.

  6. Para este particular cibernauta el sexo en la red es el más seguro.Pero para mi es muy importante el contacto, piel con piel.

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