Los Hombres de

                   Rita Rico

21  11 2013

Relato erótico de Rita Rico

muejer madura,mujer,culo,labios,teta,tetas grandesPlacer a la italiana

Mientras Rafael estaba tan ocupado con su trabajo, yo me dedicaba a ir al gym, de compras, y a hacerme todo tipo de tratamientos faciales y corporales para estar perfecta. A mis treinta años, cinco de casada, no necesitaba machacarme en el gimnasio, pero siempre he pensado que es mejor prevenir que remediar. Cuando iba con él a algún evento yo era la envidia de las mujeres y Rafa de los hombres. La verdad es que nadie tenía una esposa veinticinco años más joven.

Una tarde de viernes, Rafael me llamó por teléfono anunciando que por la noche me llevaría a un sitio muy especial que me iba a encantar. Pidió que me pusiera un vestido corto negro de lycra, ajustado y con la espalda al aire. Sin bragas. Solo de pensar en ir sin ellas la entrepierna se me humedeció en el acto. Fuimos a una famosa sala liberal de intercambio de parejas.

El local tenía una decoración muy rara, era como un submarino con varios ambientes. Nada más llegar nos dirigimos directamente a la barra de una de las salas, en la que se suponía que se podía conocer a otros clientes, parejas, o a chicos o chicas solas. Pedimos nuestro gin-tonic habitual y el relaciones del local nos ofreció hacer un recorrido para familiarizarnos con las distintas salas. Le seguimos mientras nos explicaba para qué se utilizaba cada ambiente. Existía una sala Chill out para parejas, otra zona con una barra y varios sofás como camas para hacer tríos. También había un enorme jacuzzi donde cabrían al menos cuatro parejas. Los más tímidos podían ir a los camarotes reservados. Los había de dos tipos: uno con intimidad total y otro con la posibilidad de que te mirasen a través de unas ventanillas, simulando las escotillas de un barco. Luego existía una enorme sala con sofás tipo cama donde podían estar unas ocho personas fornicando, por separado o entre ellas. Al final del recorrido nos enseñó el vestuario, por supuesto, mixto. Allí te daban las llaves de tu taquilla, toallas, sábanas para los reservados y chanclas.

Durante ese breve tour vimos de todo. Una chica con dos chicos, un chico con dos chicas, dos parejas follando por separado pero en el mismo colchón… Todo me pareció excitante, pero me daba un poco de corte exponerme allí, delante de todos. Hubo una escena, en uno de los reservados, que me excitó en especial. Eran dos parejas, los cuatro liados entre sí. Yo estaba apoyada en la ventanilla-escotilla, viendo ese delirio carnal, cuando Rafael me abrazó por detrás presionándome contra la pared.

—¿Te gusta lo que ves, Rita? —dijo, metiéndome la mano debajo del vestido y encontrando mi sexo completamente mojado.

—Sí, es muy excitante.

—¿Quieres que entremos?

—No. Me gustaría ir a un reservado donde nos puedan ver. Quiero que vean cómo te la chupo y cómo me follas delante del que quiera. Pero, por ahora, no deseo a nadie con nosotros.

—Vale, vamos.

Entramos en un reservado en el que había al menos tres ventanas. Solo el pensar que nos verían me producía mucho morbo. Rafael levantó mi vestido y me puso de espaldas a la ventana, exhibiéndome a los mirones. Se bajó el pantalón y sacó el miembro que, como siempre, estaba expectante, grande y brillante. Se sentó en la cama y me pidió que se la mamara de pie, así mi culo quedaba en pompa hacia los espectadores.

—Quiero que me la chupes hasta que me corra y que te tragues toda la leche. Haz como te he enseñado.

Primero recorrí el pene con la lengua, mojándolo todo con saliva. Rafa se tumbó en la cama para que todos pudieran observar cómo me lo trabajaba. Era evidente que, además de pasárselo bien, estaba buscando a un tercer componente para este juego. Le masajeé con la mano, masturbándole. Abrí bien la boca, como él me había enseñado, y me lo introduje entero. Ya no me daban arcadas, estaba muy entrenada. Me metía y me sacaba el pene de la boca, de la garganta. Con la mano izquierda estrujaba los huevos mientras le introducía un dedo en el ano. Rafael estaba a punto de correrse cuando sentí algo mojado y caliente en el sexo. Una lengua experta estaba jugando con mi clítoris. Me dejé llevar sin mirar atrás. La lengua era fuerte y juguetona, sabía cómo excitarme. El desconocido me separó las nalgas con las manos y me lamió el ano, empapándolo en saliva. Su lengua iba desde mi sexo a mi ano, de mi ano a mi sexo. Era delicioso tener un pene en la boca, hasta la garganta y, al mismo tiempo, a alguien que jugara con mi parte más sensible. Jadeé de placer y mi amante y marido, que se divertía con la escena, se corrió en mi boca. La lengua misteriosa fue sustituida por unos dedos, que entraron en lo más profundo de mi sexo, moviéndose dentro de mí, llevándome al orgasmo. Tragué todo el semen, abrí la boca y grité. Caí sobre Rafa y me di la vuelta para ver quién me había dado tanto placer. Para mi sorpresa, descubrí que era una chica, más o menos de mi edad, rubia, con el pelo muy corto, pero muy femenina. Iba vestida con lencería negra de tela transparente. Tenía unos generosos pechos, a pesar de ser bastante delgada y sin curvas. Estaba sola y le gustaba jugar con las parejas. Rafael la había visto por la ventana y, con un gesto, la invitó a participar en el juego.

Se presentó como Paola, italiana y lesbiana. Le gustaban los tríos, pero al hombre ella no lo tocaba. Me contó que le encantaba ver a un tío follarse a otra tía y que ella participaba, complementando el juego, dando placer de su parte solo a la mujer.

Paola fue compañera de nuestros juegos en varias ocasiones. La invitábamos a casa a cenar y a divertirse. Para mí era perfecto, porque Rafael no la tocaba para nada. No habría soportado verlo con otra. Confieso que soy muy egoísta y no me gusta compartir. Pero que hubiese otra boca y más manos para mí me encantaba. Y Rafael gozaba viendo cómo Paola me excitaba, para luego penetrarme él. La verdad es que el cunnilingus que me hacía Paola era mejor que el de Rafa. Ella me ponía a punto y él remataba la faena.


2 Responses to “Relato erótico de Rita Rico”

  1. Con un relato como este creo que satisfaces a varios, a mi en todo caso! Genial!

  2. De eso se trata. De satisfacer…

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