Los Hombres de

                   Rita Rico

11  04 2013

Relato erótico de Rita Rico

Sexo en el bar

Volví a Madrid después de dos meses en la playa. Mis encuentros con varias lenguas y distintas nacionalidades me sirvieron para reforzarme en mi decisión de cortar definitivamente con Ulises. Mi adorado novio.

Jamás le olvidé. Él fue el que me desvirgó y el que me enseñó muchas cosas del mundo del sexo. Sobre todo me enseñó a no reprimirme y a ser libre a la hora de disfrutar de mi sexualidad. A él le gustaba que yo fuera una Señora fuera de la cama y dentro una puta. No había para nosotros nada prohibido o inmoral, pero yo era muy joven y comparado con lo que descubrí años más tarde con mi primero marido, Ulises era un chaval en la edad del pavo. Mi marido sí que me llevó a probar de todo en el mundo del sexo. O casi de todo. Lo que no conocí con él, lo descubrí yo solita.

Por aquel entonces, antes de irme de vacaciones, cuando las cosas con Ulises ya no funcionaban, Alfredo un colega de la facultad estaba loco detrás de mí. Era el clásico ligón que traía a todas las féminas de la universidad coladitas por sus huesos. Tuve un breve affaire con él en una fiesta pero le dejé con las ganas y me marché. Yo no sabía lo que Alfredo significaría en mi vida. Le bauticé como novio trampolín. Trampolín porque a través de él di el salto a mi primer marido. Su padre.

Pero antes, mucho antes llamé a mi amiga del instituto, Cristina, para irnos de copa por las aún cálidas noches de Madrid. Nos fuimos a un bar de moda y  encontramos a varios conocidos. Una pareja  del barrio estaba allí celebrando su futura boda. La pareja era bastante marchosa y les gustaba mucho empolvarse la nariz. Pasaban más tiempo en el baño que en la barra del bar.

Aprovechando que la novia y mi amiga se fueron al baño, mi Sr. X que estaba muy feliz por su próxima boda, me metió mano. No me sorprendió porque varias veces en el barrio intentó entrarme y siempre pasé de él. No era mi estilo pero tenía una nariz muy grande y un cuerpo muy musculado de horas en el cuadrilátero. Le gustaba el boxeo. Me daba morbo un hombre tan rudo y con una enorme nariz. Y más morbo me daba saber lo cabrón que él era con su novia. Dejé que me metiera mano sin que nadie del bar se diera cuenta dada la cantidad de gente que había.

Sus gordos dedos entraban debajo de mi mini falda, tiraban de la goma de mis bragas y jugaban con mi Monte de Venus. Podía sentir como mi entrepierna se humedecía al roce de sus dedos. No le decía nada ni el a mí. Solo nos comíamos con la mirada. Puse mi mano en su bragueta y un escalofrío recorrió toda mi columna dejando mi piel y mis pezones erizados. Pude notar su estupenda erección dado el tamaño del paquete. Me emocioné. Quería sentir su boca en mis pechos, su boca en mi boca, su boca en mis labios y su miembro dentro de mí.

Nos fuimos al baño de los chicos que estaba pegado al de las chicas. Para variar había una cola enorme en el de las chicas y no vimos en ella a mi amiga con su novia. Supusimos que ya habían entrado.

Nos metimos en la cabina que daba a la pared del otro baño. Era muy pequeña, pero mucho más grande que el baño de un avión. Mi Sr. X me puso de espalda a la pared y empezó a comerme la boca con su lengua atrevida y grande. Todo en él era grande. No me gustaba como besaba, era muy bruto, solo me interesaba lo que el tenia escondido entre las piernas. Me excitaba mucho saber que su futura esposa estaba al otro lado, a menos de un metro metiéndose una raya con mi amiga.

Me agaché, desabroché su pantalón y allí estaba su enorme falo gordo. Nunca lo había visto tan grueso. Era como un vaso de tubo. Intenté meterlo en mi boca pero era demasiado grande. Entonces decidí jugar con mi lengua mojándole con mi saliva. Mis manos entraron en juego para hacerle una paja. Use las dos para jugar con tamaño instrumento. Mi Sr. X tenía mucha prisa. Sacó de su bolsillo un condón King Size y lo vistió. Me puso de cara a la pared y por primera vez en mi vida pedí que me penetrara despacio. Ahhhh…me volví loca sintiendo como su miembro iba poco a poco, despacio, llenando mi coñito. Pequeñito el al lado de tamaña tranca.

La música fuera gritaba lo último de U2 mientras yo chillaba en el baño de placer. Llamaban a la puerta y el Sr. X se movía más rápido y en silencio. Yo gemía y jadeaba fuerte. Él me tapó la boca con su gran mano para callarme y embestirme con fuerza. Ahhhh…entré en un orgasmo profundo temblando todo mi cuerpo, y contrayendo mi vagina que estaba apretada por su verga. Él seguía y seguía moviéndose frenéticamente hasta que se vacío en mi interior. Retiró su gordo amigo rápidamente, tiró el preservativo al retrete y se limpió con un trozo de papel higiénico.

Subí mis bragas, me arreglé un poco el pelo y me excité otra vez al pensar que su chica, su prometida podía pillarnos a la salida del baño.

Volvimos a la barra donde ellas nos habían dejado y allí estaban bailando eufóricas después de consumir polvo de ángel.

El Sr. X dijo a su novia y a mi amiga Cristina que él me había invitado a una loncha en el servicio. A su chica le pareció de lo más normal y mi compañera de juergas Cris, que me conocía muy bien, sabía que él no me había invitado a una loncha, más bien a un filete.

Me ponía mucho más un buen polvo entre mis piernas que un buen polvo en la nariz.


5 Responses to “Relato erótico de Rita Rico”

  1. Me ha puesto como una moto.Porque no me encuentro nunca a una Rita tan” Rica ” .? O por lo menos a su amiga ,aunque fuera como jugar la semifinal

  2. Quizas no lo has buscado mucho aunque Rita Rico solo hay una. Si hubieses jugado con mi amiga Cris sería seguramente un buen paso a la final puesto que ella también siempre ha sido una alumna muy aventajada en materia de sexo.

  3. Polvos y polvos. No hay que olvidar que “la polvera” es un artilugio femenino. ¿Lleva Rita polvera en su bolso? ¿Es cocainómana?

  4. Rita es una mujer muy precavida. Ella siempre lleva consigo todo lo que vaya a necesitar en su bolso. Y los polvos siempre le acompañaron toda su vida…y no me refiero a la coca.

  5. Los relatos de Rita Rico son adictivos, desde que os recibo no puedo parar de mirar todas vuestras sugerencias y me alegra cuando recibo uno más, sois lo mejor en español, me encata vuestra presentación y el curre que hay detrás. Un beso y abrazo,GRACIAS POR VUESTRO TRABAJO, nos alegrais la vida.

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